Durante más de quince siglos, San Millán ha sido lugar de espiritualidad, cultura, arte y conocimiento. El legado emilianense se manifiesta en la figura de su santo fundador, en las Glosas y Glosarios, en la obra de Gonzalo de Berceo, en la labor de generaciones de monjes y en algunos de los testimonios más importantes de la historia de la lengua castellana.