El monasterio de San Millán de Yuso se alza a los pies del monte donde se encuentra Suso, origen de la tradición emilianense. Construido a partir del siglo XI , es hoy uno de los conjuntos monásticos más importantes de España.
Sus claustros, iglesia, biblioteca, archivo y salas históricas constituyen un extraordinario recorrido por más de mil quinientos años de historia, arte y cultura.
Declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO junto con Suso, Yuso es ademas custodio de algunos de los testimonios documentales más valiosos del patrimonio español.
Según la tradición, tras la muerte de San Millán sus reliquias permanecieron en Suso. Cuando el rey García Sánchez III de Navarra ordenó su traslado, los bueyes encargados de transportar el arca se detuvieron inexplicablemente en el valle, interpretándose este hecho como la voluntad del santo de permanecer allí. En ese lugar se levantó posteriormente el Monasterio de Yuso.
A lo largo de los siglos, el monasterio se convirtió en uno de los principales centros religiosos y culturales de la Península, vinculado a reyes, nobles y destacados miembros de la Iglesia.
Las edificaciones actuales corresponden principalmente a los siglos XVI, XVII y XVIII, ofreciendo una magnífica muestra de la arquitectura renacentista y barroca.
El Monasterio de Yuso no es únicamente un monumento histórico. Es también una casa habitada por una comunidad religiosa que mantiene viva una tradición iniciada por San Millán en el siglo VI.
La presencia monástica en este lugar se remonta a la vida eremítica del propio santo. En torno a su ejemplo surgieron sucesivamente una comunidad de discípulos, un cenobio primitivo, un monasterio dúblice visigodo, una comunidad mozárabe y, posteriormente, la gran abadía benedictina que durante más de ocho siglos convirtió San Millán en uno de los monasterios más importantes de Castilla.
Desde 1878, esta misión es continuada por la comunidad de Frailes Agustinos Recoletos, que llegan con la necesidad de preparar misioneros para enviar a Filipinas.
Ellos son custodios del monasterio y herederos de una tradición que ha llegado hasta nuestros días sin romper el vínculo esencial con sus orígenes. Gracias a esta continuidad histórica, San Millán ha conservado a lo largo de los siglos una extraordinaria riqueza religiosa, cultural y documental.
La permanencia de una comunidad monástica viva durante más de quince siglos constituye uno de los valores excepcionales que llevaron a la UNESCO a reconocer los monasterios de Suso y Yuso como Patrimonio Mundial en 1997. Hoy, los Agustinos Recoletos continúan haciendo de San Millán un lugar de oración, acogida, cultura y conservación del patrimonio al servicio de todos.
La iglesia abacial constituye uno de los espacios más impresionantes del monasterio. Destacan su amplitud, la riqueza decorativa de sus capillas y el espléndido retablo mayor.
La solemnidad del conjunto refleja la importancia que alcanzó la comunidad benedictina a lo largo de la Edad Moderna.
Conocida por muchos visitantes como una auténtica joya del barroco español, reúne valiosas obras artísticas y una excelente colección pictórica.
Su decoración y mobiliario constituyen uno de los espacios más admirados durante la visita.
La biblioteca de Yuso es uno de los grandes tesoros culturales de San Millán.
Custodia miles de volúmenes históricos y constituye un magnífico ejemplo de biblioteca monástica tradicional, reflejo del intenso trabajo intelectual desarrollado durante siglos.
Usted podrá ver la Biblioteca de Cantorales.
Entre las piezas más destacadas se encuentran las arcas relicario asociadas a San Millán y San Felices.
Estas obras constituyen importantes testimonios de la devoción medieval y del arte religioso hispano.
La historia de Yuso está estrechamente unida al desarrollo de la cultura escrita.
Aquí se conservaron los códices y manuscritos producidos por generaciones de monjes que hicieron de San Millán uno de los grandes centros culturales de la Edad Media.
Las Glosas Emilianenses, consideradas el primer testimonio escrito del castellano, forman parte de este legado excepcional que ha convertido a San Millán en referente universal de la historia de la lengua.
Fray Juan Rizzi
Colección pintura siglo XVII
Arca relicario de San Felices
Marfil siglo XI
Claustro alto
Pinturas Juan Vexes. Siglo XVII
El rayo equinocial del Monasterio de Yuso es un fenómeno de luz que ocurre en la Iglesia del Monasterio durante los equinocios de primavera y otoño. Este evento es un impresionante «milagro astronómico» creado por los antiguos constructores del templo.